El escritorio seleccionado fue
GNOME
GNOME es un acrónimo de ‘GNU
Network Object Model Environment’, entorno de trabajo en red orientado a
objetos. GNOME forma parte del más amplio proyecto GNU.
GNOME es un escritorio de trabajo
que permite a los usuarios la utilización y configuración sencilla del sistema
desde una interfaz gráfica. GNOME incluye:
Panel: permite lanzar
aplicaciones y presentar el estado de funcionamiento del sistema.
Escritorio: en él se abren las
aplicaciones permitiendo su utilización.
Aplicaciones y Herramientas de
escritorio.
GNOME es altamente configurable,
permitiendo personalizar el aspecto del escritorio. El gestor de sesiones de
GNOME recuerda la configuración previa, manteniendo las preferencias
establecidas. GNOME soporta gran cantidad de idiomas, y puede añadir más sin
cambiar el software.
GNOME presenta también ventajas
para los programadores ya que no necesitan comprar una licencia de software
para hacer compatibles las aplicaciones comerciales generadas por ellos.
Además, las aplicaciones GNOME se pueden desarrollar en varios lenguajes de
programación, por lo que el programador no tiene esta limitación.
Cuenta con dos paneles:
Panel superior: En el panel
superior encontramos una serie de menús: Aplicaciones, Lugares y
Sistema(veremos el contenido de estos menús más adelante). A continuación hay
algunos Lanzadores de aplicaciones, y en la parte derecha, algunas
miniaplicaciones, como una que muestra la fecha y hora y otra para controlar el
volumen del sistema. En este panel también se muestra determinada información
del sistema, como por ejemplo el aviso de si existen actualizaciones de
software disponibles para descargar.
El panel Inferior:
En el panel inferior también hay
algunas Miniaplicaciones, como Mostrar Escritorio (a la izquierda) o la
Papelera(a la derecha). Junto a ésta última podemos ver una miniaplicación
importante, la de Áreas de trabajo, que veremos más adelante. En el centro hay
un espacio llamado Lista de ventanas, donde se muestra qué ventanas de
aplicación hay abiertas aunque estén minimizadas.
Los Paneles son altamente
configurables. Permiten personalizar su aspecto y apariencia fácilmente, de
forma rápida y sencilla. Por ejemplo, añadir y quitar objetos para que se
adapten a las necesidades y preferencias del usuario. Puede haber múltiples
paneles, cada uno con su propia apariencia, propiedades, y contenidos. Esta
flexibilidad permite crear un entorno de escritorio personalizado.
Al panel se le puede añadir los
siguientes objetos:
Menús: Los menús son listas de
elementos, desde los cuales se puede arrancar una aplicación, ejecutar una
orden, o abrir un submenú.
Lanzadores: Los lanzadores son
botones que arrancan una aplicación o ejecutan una orden cuando se pulsa el
botón izquierdo del ratón. Por ejemplo: para incluir un lanzador en el panel,
pulsar el botón derecho del ratón en una zona ‘limpia’ del mismo. En el menú
que se abre, elegir la primera opción, + Añadir al panel. Se abre una ventana
en la que se pueden elegir distintos elementos para añadir al panel, entre
ellos, un Lanzador de aplicación.
Las entradas de menú son también
lanzadores, por lo que desde el propio menú se pueden añadir lanzadores al
panel pulsando con el botón derecho en la entrada de menú deseada.
Miniaplicaciones: Las
miniaplicaciones son aplicaciones que se ejecutan ocupando una pequeña parte
del panel y que aportan funcionalidad añadida al sistema.
Las «miniaplicaciones» se añaden
al panel mediante el procedimiento descrito para los Lanzadores.
Cajones: son extensiones del
Panel que se pueden abrir o cerrar pulsando el botón izquierdo del ratón sobre
el icono. Pueden contener cualquier cosa que pueda contener el Panel,
incluyendo lanzadores, miniaplicaciones, otros cajones, etc. Generalmente se
usan los cajones para recoger múltiples lanzadores relacionados entre sí de
alguna forma, como por ejemplo, diferentes aplicaciones de oficina de GNOME. De
esta forma los cajones del Panel son una extensión del mismo Panel. Se añaden
como un elemento del panel más.
Además tiene las siguientes
propiedades:
Los paneles son configurables. Se
pueden modificar ciertas propiedades: sobre el panel, con el botón derecho,
pulsar en Propiedades.
Propiedades del panel: General
En las propiedades del panel
existen dos solapas: General y Fondo. En la solapa General se establece un
nombre para el Panel y además:
Orientación: se puede modificar
la orientación, que puede ser superior, derecha, izquierda, o inferior. Es
posible modificar también la posición, simplemente pinchando y arrastrando el
panel a la posición deseada y soltando.
Tamaño del panel en píxeles que
determina el ancho del panel. El predeterminado son 32 píxeles. Si el usuario
dispone de pantalla de alta resolución se puede incrementar el tamaño de los
paneles. El cambio de tamaño del panel redimensiona automáticamente los iconos
del panel e intenta que todas las miniaplicaciones incorporadas al panel
también se adecuen. Si no fuera posible, entonces el panel adecua su tamaño
para acoger todas las miniaplicaciones.
Expandir: cuando esta opción está
marcada, el panel ocupará toda la extensión vertical u horizontal del
escritorio. Si no, sólo tendrá la longitud necesaria para albergar los
elementos que se le añadan.
Ocultar automáticamente: se puede
decidir que el panel se oculte de forma automática cuando el ratón no esté
sobre él.
Se pueden añadir botones que
permiten mostrar/ocultar el panel, así como indicar que estos botones muestren
una flecha.
Propiedades del panel: Fondo
En la solapa Fondo se puede
establecer el fondo del sistema como fondo del panel, asignar un color y un
estilo para el fondo y asignar una imagen de fondo, que se localizará a través
del botón Examinar. Es posible, también, modificar la imagen de fondo pinchando
sobre una imagen y soltándola sobre el panel. Automáticamente quedará
establecida como imagen de fondo del panel.
Las áreas de trabajo de GNOME
El escritorio de GNOME está
dividido en cuatro sub-escritorios o áreas de trabajo. Sólo puede estar activo
uno de ellos al mismo tiempo. Un área de trabajo es un espacio delimitado en el
que el usuario puede trabajar, como si tuviera varias mesas de trabajo
disponibles. En cada área de trabajo el usuario puede tener abiertas varias
ventanas con sus trabajos.
Cada área de trabajo tiene la
misma apariencia de escritorio. Los mismos paneles, los mismos menús. Sin
embargo el usuario puede ejecutar diferentes aplicaciones en cada área y abrir
diferentes ventanas. De esta forma el usuario puede organizar sus trabajos en
diferentes áreas de trabajo.
También se puede cambiar una
ventana de área de trabajo. Para ello, se pulsa con el botón derecho del ratón
sobre la barra de titulo de la ventana, y en el menú desplegable se selecciona
Mover a otro área de trabajo → Área de trabajo X, en donde el área de trabajo
actual estará inactivo, y el resto de áreas estará activo para poder elegir uno
distinto al actual. También se puede elegir la opción de mover a un área de
trabajo contiguo. Según el área de trabajo donde nos encontremos y los áreas de
trabajos contiguos, habrá una opción para el mover la ventana al área de
trabajo de la izquierda, al de la derecha, o ambas opciones.
La figura siguiente muestra el
aspecto de la miniaplicación asociado a los espacios de trabajo:
Áreas de trabajo
Cambiar de área de trabajo es tan
sencillo como pulsar sobre la ventana asociada en la miniaplicación. Es posible
también aumentar el número de áreas de trabajo definidas. Pulsar el botón
derecho del ratón sobre la miniaplicación e ir a Preferencias. Ahí se puede
establecer el número y nombre de cada área de trabajo. Si se selecciona
Visualizar el nombre del espacio de trabajo se amplia el tamaño de la ventana y
de la miniaplicación completa, pudiendo ocultar, de esa forma, otras
miniaplicaciones del panel superior interesantes.
Para eliminar un área de trabajo
conviene cerrar antes sus ventanas abiertas o moverlas a otro espacio de
trabajo para dejarlo vacío. A continuación, tras pulsar con el botón derecho en
la miniaplicación y elegir Preferencias. Según vamos reduciendo el número de
áreas de trabajo, se irán eliminando primero los áreas de trabajo vacíos. Si
seguimos reduciendo, se irán juntando las aplicaciones abiertas en los áreas de
trabajo restantes.
No hay que confundir tener
diferentes áreas de trabajo con tener varios escritorios disponibles. En el
primer caso, las áreas de trabajo son, virtualmente, una extensión del
escritorio. Sin embargo tener varios escritorios disponibles implica tener
varios servidores gráficos lanzados en diferentes pantallas gráficas. Esto se
consigue mediante Sistema → Salir → Cambiar de usuario.